Mezcalteocan

Mezcalteocan

El sagrado universo de la sangre de los dioses

La palabra Mezcal proviene del Nahuatl ‘Mexcalli’, que significa “maguey cocido”, cuenta la leyenda que fueron los mismos dioses Aztecas quienes nos ofrendaron esta bebida para transportar nuestro espíritu, para elevarlo hasta sus altares, para venerar a nuestros muertos, para honrarlos, para nunca olvidarlos; su origen sagrado no sólo nos habla de ese México que hierve en la tierra y la sangre de una nación de guerreros y de sabios, también nos habla de esa íntima relación que guardamos con el viento
con el agua
con el fuego
y sobre todo con la tierra
porque los mexicanos somos hombres y mujeres de tierra
de ella provenimos
de ella nos alimentamos

la bebemos
la danzamos
en ella florecemos una y otra vez y
al llegar el momento prometido
callamos los ojos
recogemos el aliento
y la abrazamos.

Por eso vertemos y escupimos licores sobre los altares y las tumbas
por eso soplamos caracolas y flautas
y sonamos maderas
y piedras
y pieles
y cantamos cuando el sol
y lloramos si la luna
y encendemos inciensos
y vestimos del color de nuestras flores
y rezamos con las voces del Cenzontle
y celebramos a la brisa
al mar
al cielo
al alba
y caminamos de la mano de la muerte
la llamamos Nana

Cuando Mayahuel desató la furia de  Tzitzimitl tras haber amado a Quetzalcóatl, su cuerpo despedazado renació de las entrañas de la tierra, dando vida a un nuevo fruto, el Agave, es por eso que al beber Mezcal, su sangre nos permite reconectarnos con nuestros ancestros y fundirnos en ese bellísimo ritual de tradiciones milenarias que nos entrelaza con las raíces de todas las naciones.

Porque de la tierra soy
porque que de tu tierra vengo.

Por: Antonio Andrade – Poeta, Periodista y Escritor mexicano,
miembro del Diccionario de Escritores mexicanos
del siglo XXI y de la Red Global MX capítulo Barcelona
Praga invierno 2019