Nuevo pilar en la diplomacia consular

Desde el establecimiento del primer consulado de México en Nueva Orleáns en 1824, ha habido grandes avances en materia de las labores que realizan hoy nuestras representaciones diplomáticas a favor de las personas mexicanas en el exterior.

Es claro que la función original de los consulados en materia de documentación y casos específicos de protección se ha transformado hoy en una serie de acciones muy sofisticadas que son dignas de compartir con cualquier país que desee desplegar una verdadera política de asistencia consular allende sus fronteras. El presente ensayo describe, por medio del reciente establecimiento de las Ventanillas de Atención Integral para los Pueblos Originarios e Indígenas de México en el Exterior (VAIPOIME), la solución que México ha encontrado para cumplir con declaraciones y acuerdos internacionales de los que forma parte, a favor de la protección de los derechos humanos y de los pueblos originarios, que muchas veces en el pasado les fueron negados y hoy son una posibilidad para lograr su inclusión en donde viven.

Desde que se estableció en la SRE el Programa de las Comunidades Mexicanas en el Exterior en 1990 hasta la creación del IME en 2003, las labores de documentación, protección y desarrollo comunitario se han venido profundizando bajo la denominada trípode consular que ha probado ser efectiva para las labores de vinculación, representación, empoderamiento e inclusión de los mexicanos en el exterior. Los dos últimos elementos mencionados –el empoderamiento y la inclusión–, cobraron mayor relevancia a partir de 2011, cuando se realizaron cambios en nuestra Constitución y se incluyeron las garantías de los derechos humanos en los artículos 1 y 89, así como la reforma al objetivo del IME en materia de trabajar activamente para lograr la integración de nuestros connacionales en las sociedades del país destino.

Actualmente se ha acuñado el término de “diplomacia consular” que, si bien no hay una única definición para describirlo, contiene al menos los elementos de a) Atender casos de alta visibilidad, b) Participar en foros multilaterales sobre materia consular, como por ejemplo el Foro Consular Global fundado en 2012 en Canadá, la Alianza del Pacífico o el Pacto Mundial sobre la Migración de 2018, y c) Avanzar los intereses políticos y económicos de nuestro país.

Es precisamente en foros multilaterales como los descritos, que nuestra diplomacia consular a favor de los pueblos originarios y/o indígenas puede ser un ejemplo a seguir, tomando sobre todo en cuenta que Naciones Unidas declaró el periodo de 2022 a 2032 como el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas, además de que en febrero del 2020 se adoptó en nuestro país la Declaración de los Pinos (Chapoltepek), esfuerzo encabezado por la UNESCO y sintetizado en un documento que contiene acciones muy concretas que deben adoptar todos los país que contengan pueblos originarios en sus territorios, si es que el esfuerzo de preservar la totalidad de las aprox. 7000 lenguas existentes alrededor del planeta se tomará con seriedad.

Con el establecimiento de las VAIPOIME, México da un paso concreto en la dirección correcta para cumplir con estos compromisos internacionales.

La primera VAIPOIME se estableció en agosto de 2021 en Consulmex Orlando como un espacio físico para brindar asesorías y prestar los servicios de las ventanillas del bienestar en materia educativa, de salud, laboral, financiera, etc. en lenguas originarias con apoyo de traductores, principalmente en tsotsil y tzeltal para poblaciones originarias de Chiapas, y otomí y hñähñu para las provenientes de Hidalgo.

En un esfuerzo que apoyó el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI) para la certificación de traductores, el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI), y por supuesto bajo la coordinación del IME y organizaciones comunitarias en esa ciudad, se agregaron otras actividades de fomento a la lectura, traducción de textos, actividades culturales, talleres, etc., para que los grupos de indígenas que viven en esa circunscripción conserven sus lenguas y no las vean como un elemento de vergüenza o un impedimento para su integración a la sociedad estadounidense, sino como un elemento de orgullo que pueda hacerlos únicos en el crisol del culturas que representa la sociedad de ese país.

Finalmente, la iniciativa incluye la proyección de videos en lenguas originarias con informaciones sobre los diferentes servicios que ofrece el consulado. Este primer esfuerzo se replicó en Consulmex Miami en abril del presente año y en Consulmex Oxnard un mes después. El pasado 9 de agosto, en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas y de la Semana de Pueblos Originarios e Indígenas de México (SEPOIME) que se pretende celebrar en esas fechas, se inauguró VAIPOIME en el consulado de México en Fresno.

Ya desde 2014, un artículo publicado en mayo en la Revista Mexicana de Política Exterior escrito por Alexandra Delano y Carlos Yescas advertían sobre la necesidad de que los esfuerzos individuales en materia del desarrollo de directorios de traductores de lenguas indígenas que los autores habían identificado en algunos consulados se vieran institucionalizados en esfuerzos que pudieran trascender sexenios.

Con el establecimiento de las VAIPOIME y todo el impulso que otorga el IME y el gobierno mexicano a la atención de los mexicanos en el exterior, parece que este esfuerzo hoy es inamovible y llegó para quedarse.

Algunas recomendaciones que se podrían adoptar para resaltar las labores de las VAIPOIME son las siguientes:

  1. a) El próximo concurso de dibujo infantil “Este es mi México” podría dedicarse a los 68 grupos lingüísticos que se hablan en nuestro país.
  2. b) Con apoyo de traductores, los cónsules podrían grabar breves mensajes en lenguas originarias para demostrar empatía e interés por aprender estos idiomas, además de ayudar a que los pueblos originarios consideren su uso un motivo de orgullo.
  3. c) Hacer un directorio de personas indígenas en México que destaquen por alguna actividad que realicen, e invitarlos a sumarse a las actividades de las VAIPOIME, como es el caso de la cantante mixe María Reyna o el pintor zapoteco Sabino Guisu. El caso de Yalitzia Aparicio como embajadora de buena voluntad de la UNESCO para los pueblos indígenas por supuesto que debería vincularse con las actividades de promoción de estas ventanillas.
  4. d) Realizar un mapa interactivo de poblaciones indígenas en Estados Unidos, para conocer más sobre sus movimientos, carencias y necesidades.
  5. e) Establecer comunicación con los empleadores de grupos originarios y sensibilizarlos sobre los motivos por los que estas personas podrían ser víctimas de discriminación.
  6. f) Establecer comunicación con las mesas interinstitucionales establecidas en puntos fronterizos de México y ciudades como Tijuana, Ciudad Acuña o Ciudad Juárez, para que en caso de que alguna persona indígena sea deportada, se le pueda dar la orientación adecuada en su lengua originaria.
  7. g) Contactar a empresas en línea con sede en México dedicadas a la exportación de productos realizados por artesanos y comercializados a “precios justos”, como “Someone Somewhere” o “La Rebosería”, y ver qué tipos de dinámicas se pueden establecer para ayudarles a ingresar mejor en el mercado de Estados Unidos.
  8. h) realizar encuentros con directores de universidades y/o colegios comunitarios para que otorguen algún tipo de recompensa a las personas que hablen alguna lengua originaria.
  9. I) Dar mayor difusión a las actividades de las VAIPOIME por medio de intensas campañas de redes sociales con apoyo de influencers, lo que permitiría recaudar fondos a favor de organizaciones comunitarias dedicadas a la protección de poblaciones indígenas.
  10. J) Finalmente, quizá uno de los mayores retos que enfrenta la sobrevivencia de las lenguas originarias es poder escribirlas de manera homogénea y que se pueda transmitir más fácil a las siguientes generaciones. Al ser mayoritariamente de tradición oral, al momento de escribirlas aparecen diferencias que solo serán homogeneizadas si, por ejemplo, el INALI, o alguna otra organización, aumentan sus esfuerzos en materia de publicación de textos y diccionarios para cada una de las lenguas.

Todas las acciones realizadas en el marco de las VAIPOIME para preservar, revitalizar y difundir lenguas originarias pueden ser un ejemplo digno de compartir con otros países en el marco de los varios foros multilaterales que existen en materia de asuntos consulares.

Por este motivo, es de primordial importancia que las labores del IME y la Dirección General de las Naciones Unidas bajo la coordinación de la Subsecretaría para Asuntos Multilaterales y de Derechos Humanos estén perfectamente coordinadas.

Esto permitirá que México, una vez más, demuestre el liderazgo que ha tenido en materia diplomática, además de cumplir con la máxima consagrada en el actual Plan Nacional de Desarrollo relativa a “no dejar a nadie atrás, no dejar a nadie afuera”. 

Por Adolfo Ayuso Audry

Jefe de Cancillería en Embamex Argelia

@EmbaMexArgelia