ENTREVISTA A MARÍA DE LOURDES RAMÍREZ FLORES, GANADORA DEL CONCURSO DE FOTOGRAFÍA “MUJERES EN CONTEXTO MIGRATORIO, ELIMINANDO LA DISCRIMINACIÓN”

ENTREVISTA A MARÍA DE LOURDES RAMÍREZ FLORES, GANADORA DEL CONCURSO DE FOTOGRAFÍA “MUJERES EN CONTEXTO MIGRATORIO, ELIMINANDO LA DISCRIMINACIÓN”

María de Lourdes, platícanos hace cuánto tiempo eres una mujer en contexto migratorio.

Muchas gracias por la entrevista, tengo 34 años y vivo en Estados Unidos desde 8 años. Me vine en agosto de 2013 para hacer mí doctorado en Sociología, en la Cornell University.

¿Cómo fueron tus primeros años fuera de tu lugar de origen?

Fueron interesantes y difíciles, llenos de retos, pero también llenos de muchas sorpresas y aventuras. Mucho de mi experiencia tiene que ver con el doctorado. Como muchas personas que vienen a estudiar acá, el reto de un programa académico muy demandante se suma al de migrar. Es hablar un idioma que, por bien que hables, no es tu idioma materno–definitivamente me identifico con el “Do you know how smart I am in Spanish?” de Gloria en Modern Family–, es otro clima—6 meses de invierno en Upstate New York–, es otra cultura. Y justo esa es la parte padre, conocer mucha gente diferente, salir de tu zona de confort, vivir retos y muchas cosas nuevas.

¿Qué es lo que más te gusta del país en donde vives y qué es lo que más extrañas de México?

Lo que más me gusta de Estados Unidos es la diversidad. Me ha encantado conocer, hacer amistades y trabajar con gente de todas partes del mundo. Para mí, que estoy fascinada y estudié migración y transnacionalismo, ha sido increíble ver patrones y similitudes entre la experiencia mexicana y la de otros lugares. Además de mi familia, lo que más extraño de México es la comida, especialmente las tortillas de maíz, los buenos tacos, el pan dulce y las jacarandas floreciendo en la Ciudad de México.

¿Qué experiencias podrías compartirnos sobre el papel que tienen las mujeres migrantes en EUA?

Esto da para libros y libros. Mi experiencia como mujer no es representativa, y mis experiencias tampoco. Vine a estudiar un posgrado y trabajo en la industria tecnológica, no enfrento los retos que la mayor parte de las mujeres de nuestra comunidad viven a diario.  En general, las experiencias de las mujeres migrantes en Estados Unidos tienen que ver por supuesto con el ser mujer, pero también con clase y origen racial. En la parte económica, las mujeres que vienen a Estados Unidos frecuentemente se encuentran con un ambiente menos conservador y en el que las mujeres salen con mayor frecuencia a hacer trabajo remunerado fuera del hogar porque tienen la oportunidad y la necesidad. Y bueno, por su papel en las familias, estando acá las mujeres juegan un papel muy importante preservando la cultura y las normas sociales. Ese rol de preservar las tradiciones en la familia si lo tengo—desde el uso del lenguaje en casa, la comida y celebraciones. En esta casa se pone altar de Dia de Muertos y se hace pozolito el 15 de septiembre.

¿A qué te dedicas? ¿Eres fotógrafa profesional o es un pasatiempo?

Trabajo en tecnología haciendo investigación experiencia de usuarios (User Experience Research). La fotografía es un pasatiempo que hago por diversión y quizá un poco por introspección.

¿Cómo te enteraste del concurso de fotografía y por qué decidiste concursar?

Lo vi en redes sociales. Tengo varias series de fotos que exploran La Misión desde el punto de vista de la inmigración y prácticas culturales. Pensé que este concurso era una oportunidad para mostrar un poco de mi trabajo fotográfico y la forma en las comunidades transnacionales mantienen y adaptan prácticas culturales.

¿Nos puedes contar la historia sobre tu fotografía?

El Dia de Muertos había—y ojalá vuelva a haber—un desfile en La Misión. Iba caminando con mi esposo y vi esa escena. Me llamó mucho la atención que la mujer hiciera todo con tanto detalle. Había otras mujeres maquillando a lado de ella, pero esta mujer me pareció muy especial. La cara del señor y su atuendo también me llamaron la atención. Les pedí permiso para tomar la foto y me dijeron que sí. Super amables. Fue una foto difícil, por el reflejo—que es una parte clave de la foto—y porque estaba pasando mucha gente.

¿Crees que tu participación en el concurso inspire a otras mujeres a crecer e involucrarse más en el desarrollo del país en donde reside o a acercarse  a su país de origen?

Híjole. No quiero darme demasiada importancia. Claro que me encantaría que más mujeres migrantes vieran la magnitud de su impacto económico, social y cultural. Creo que mucho de lo que aprendí haciendo mi investigación es que las comunidades migrantes tienen vida propia, y que las mujeres son muy resilientes. No necesitan que una mujer clasemediera que no ha enfrentado sus mismos retos las inspire para nada. Al contrario, estas mujeres me inspiran a mí. Lo que si me encantaría es que eventualmente, mi proyecto fotográfico tuviera aunque sea un poco de influencia en que las niñas Mexicanas Americanas vieran lo mágica y maravillosa que es la cultura de su país ancestral y decidieran mantener esas tradiciones. Me encantaría hacer talleres de fotografía con estas niñas a través de instituciones culturales mexicanas, creo que eso sería interesante.

¿Qué expectativas tienes a futuro personalmente?

Estoy muy agradecida por el rumbo que ha tomado mi vida, y pienso seguir enfocándome en mi familia y en mi trabajo. Es muy probable que sigamos en Estados Unidos un tiempo, pero quizá algún día podamos volver a vivir en México.