Quiero vivir bajo un cielo sin transfobia

Quiero vivir bajo un cielo sin transfobia

Oriunda de Veracruz, México, creció en Comitán de Domínguez, Chiapas. A los 14 años se desplazó a Tijuana, Baja California. Tras presenciar el asesinato de tres amigas transgénero y recibir amenazas de muerte, encontrándose sola y sin el apoyo de su familia, se refugió en la amistad de una persona que le ayudó a establecerse en la ciudad y poco después emigrar a Nueva York.

A los 15 años, cruzó la frontera de manera irregular, al llegar a Nueva York se instaló en Corona, Queens y comenzó a trabajar como lava platos, sin embargo, al poco tiempo fue víctima de discriminación homófoba y se vio obligada a vivir en las calles.
Su situación de calle se agravó al conocer a un individuo que la envolvió en una red de trata de personas y la mantuvo cautiva por más de un año, durante ese tiempo, Bianey fue víctima de violencia física y psicológica, así como de explotación sexual. Al escapar la red de trata, Bianey decidió retomar su vida en Queens donde conoció a una persona transgénero que la motivó a celebrar su identidad de género y emprender su transición médica.
Bianey se vio envuelta una vez más en una situación de abuso a la edad de 19 años por defender a una compañera de una agresión transfóbica, fue detenida arbitrariamente y encarcelada injustamente en la prisión municipal para hombres en Rikers Island, donde cumplió una sentencia de 18 meses por asalto agravado.

“Soy una mujer trans, activista por los derechos humanos y transgénero, género no conforme, intersexual y queer (TGNCIQ).”

Bianey García es organizadora del Proyecto TGNCIQ en Make the Road, Nueva York. Ella menciona que le gusta defender las causas justas y ayudar a quien lo necesite “quiero tener una vida mejor como cualquiera de nuestras hermanas y hermanos inmigrantes”.

“Los retos más grandes cuando llegué a Nueva York, y quise buscar empleo, fueron mi tono de piel, el no tener documentos, el no saber el lenguaje y mi orientación sexual”.

Bianey fue discriminada en muchos lugares de Nueva York cuando recién llegó al país norteamericano: “Después de empezar mi transición en 2008, fue la gota que derramó el vaso, ya que ser trans, persona de color, no hablar el idioma y no tener documentos es lo peor que te puede pasar”. Después de hacer su transición y no encontrar un empleo terminó haciendo trabajo sexual, comentando que: “Para las mujeres trans es más fácil que un hombre nos ofrezca dinero por un rato de placer, que la sociedad te abra las puertas para un empleo”.

“Mi trabajo con el Consulado mexicano en Nueva York ha sido muy buena experiencia, creo que el Consulado ha cambiado mucho en términos de inclusión de género desde los últimos 10 años.”

Desde el punto de vista de Bianey, en el Consulado General de México en Nueva York se están realizando actividades con perspectiva de género y han incluido las terminologías de género, así como los acrónimos de la comunidad LGBTQ y servicios especializados para las personas que solicitan alguna atención especializada.


“El haber recibido el Reconocimiento Ohtli fue muy poderoso, ya que, desde los inicios de ese reconocimiento, nunca se lo habían entregado a una persona trans”.

En julio de 2018, durante el marco del desfile del orgullo LGBTQ, el Consulado de México en Nueva York nominó y entregó por primera vez el Reconocimiento Ohtli a una mujer trans; esta distinción es el máximo reconocimiento que otorga el Gobierno Mexicano promovido por el IME para mexicanas, mexicanos, comunidad latina o sus descendientes nacidos en el extranjero que se distinguen por su trabajo durante muchos años en beneficio de la comunidad mexicana y de origen mexicano en el extranjero, en cualquier ámbito del quehacer humano.

Bianey García se ha consolidado como una aliada estratégica del Consulado General en las iniciativas diseñadas para motivar la diversidad y la inclusión de la comunidad mexicana. Con las recomendaciones de organizaciones, agencias gubernamentales y grupos como LGBTQ Justice han mejorado los mecanismos de respuesta y alcance que implementa el Consulado para garantizar la protección de las y los mexicanos de la comunidad LGBTQ.

“El siguiente paso para crear más visibilidad para la comunidad trans, es seguir haciendo talleres en oficinas de gobierno, hacer marchas, invitar a nuestros aliados a luchar juntos, pero también impulsar que las mujeres trans corran para un puesto político”.

En noviembre de 2016, Bianey García en compañía de funcionarios de Oasis Center, presidieron el primer taller informativo y de sensibilización para el personal consular a fin de mejorar las prácticas en el servicio de atención al público.

En febrero de 2017, con un grupo de mujeres del Transgender Immigrant Project (TrIP) se reunieron con Luis Raúl González, Presidente; Edgar Corzo, Quinto, Visitador y Héctor Daniel Dávalos, Secretario Técnico de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, para presentarles los temas relevantes para la comunidad LGBTQ en el área tri-estatal.

En mayo del mismo año fue parte del grupo de aliados que trabajaron en conjunto con la Ventanilla de Salud (VDS) del Consulado General para integrar el Directorio Electrónico de Recursos para la Comunidad LGBTQ.

Para 2018, en el marco del mes de la historia de la mujer, la organización Violence Intervention Program publicó una serie de videos sobre mujeres migrantes destacadas en la que se incluyó la historia de Bianey García y su trayectoria como activista en Make the Road New York.

“Mis proyectos son superarme como persona, despenalizar el trabajo sexual en todos sus aspectos, lograr la protección para las personas trans para no ser discriminadas cuando buscan un empleo, vivienda etc.”

Al cuestionar a Bianey sobre la inclusión de Rachel Lavine, la primera mujer trans como Subsecretaria de Salud en el Gobierno del presidente Joe Biden, nos comenta: “para mí esta noticia representa fuerza, poder, inclusión y dar un paso en grande, que una mujer trans represente a las personas trans en todo los EUA es muy emocionante, Quiero que alguien de mi comunidad llegue a un puesto político en Nueva York, que nos represente y que entienda lo que las personas trans y migrantes vivimos todos los días… Si no soy yo, estoy abriendo camino para que alguien más pueda cumplir ese sueño”.

“Lo que más extraño de México es la buena comida, mi familia, caminar por los surcos de maíz y disfrutar como las gotas de agua golpean tu cara, ver el cielo sin preocuparte que alguien puede terminar con tu vida”.

Bianey nos platica lo que extraña de estar en México, sin embargo, nunca ha olvidado el ser mexicana y sentirse orgullosa, así como de su identidad sexual y de género: “Extraño mi niñez, comer mangos sentada con los pies en el río. Eso es lo que más añoro”.

“No pierdan las esperanzas, sueñen en grande y no se queden solo en el sueño, esfuércense por lograrlo. No están solas y solos, yo también tengo miedo de caerme, pero mi fuerza es muy grande y me hace levantarme”.

Este es un último mensaje, en entrevista para la revista “Casa de México”, que Bianey nos comparte para las nuevas generaciones que se identifican como mujeres y hombres trans.